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16/6/12

Vincenzo Galilei


Alrededor de 600 años a. C. alguien descubrió que para obtener agradables acordes en un instrumento de cuerda el largo de esas cuerdas tenía que estar en relación de números sencillos como por ejemplo de 1 a 2, de 2 a 3, etc. Eso se llama armonía pitagórica y fue un descubrimiento importante porque esta era la primera vez que se relacionaban entre sí las matemáticas y el mundo físico. Desgraciadamente esa relación se olvidó y hubo que descubrirla de nuevo muy lentamente y con grandes dificultades. Unos mil años después fue Galileo Galilei quien lo comprendió. Él escribió_ 'El verdadero conocimiento está escrito en un enorme libro abierto continuamente ante nuestros ojos. Me refiero al Universo. Pero uno no puede entenderlo, uno debe aprender la lengua y reconocer los caracteres para poder entender el lenguaje en que está escrito. Está escrito en el lenguaje de las matemáticas'._

Desde hace ya muchos años los físicos utilizan el lenguaje de las matemáticas. Y los músicos, aproximadamente, desde 600 años a. C. Como casi todas las lenguas, incluida la música, las matemáticas tienen su vocabulario propio, sus propias reglas y símbolos, su precisión y elegancia, su poesía y su historia. Y una parte de esa historia fue Galileo Galilei, que tuvo algo de inconformista, un rasgo que heredó de su padre Vincenzo que fue un gran músico. Musicalmente Vincenzo Galilei se había negado a sujetarse a las formas tradicionales, postura ésta que llegaría a ser la marca de la familia. Vincenzo escribió un libro en el que se oponía a la utilización de la armonía pitagórica. Él consideraba los antiguos acordes griegos demasiado simples para las complicadas estructuras musicales del renacimiento italiano. 

Más tarde, de tal palo tal astilla, Galileo consideró que las matemáticas griegas eran demasiado sencillas para poder expresar sus ideas y creó la cinemática, una rama de la mecánica que trata el movimiento en abstracto. Aproximadamente 25 años después de su muerte se descubriría por fin ese famoso lenguaje del que habló Galileo, era el cálculo diferencial.

Fuente: 'El universo mecánico'. Transcripción del capítulo 'Las derivadas'. Serie de documentales dirigida por el profesor David Goodstein y que podéis encontrar en este enlace: http://www.sabalete.es/2010/02/el-universo-mecanico-todos-los.html

Y a continuación una pieza escrita por Vincenzo Galilei.



20/5/12

John Balance



[John Balance] "... un ejemplo es lo que está pasando hoy día con los teléfonos móviles de todo el mundo... los cerebros de la gente tienen que estar totalmente fritos. Esto es lo que intentamos conseguir en nuestros conciertos, eliminar el ruido interno a través del uso de luz blanca, del ruido blanco, de las proyecciones de video, etc. Con suerte podríamos proporcionar algún tipo de lugar seguro donde nada de todo esto estuviera sucediendo".




[Artículo originario de Muzike (revisado)] 



Nacido el 16 de febrero de 1962 en Mansfield (Nottinghamshire, Inglaterra), Geoffrey Laurence Burton (John Balance), fabricaba de niño figuras de plastilina a las que consideraba dioses y a las que hacía ofrendas. 



En 1983 John fundaría un proyecto musical llamado 'Coil', que se completaría como banda al unirse Peter Christopherson. Su primer trabajo sería el single titulado "How to Destroy Angels" en 1984, descrito como música ritual para la elevación de la energía sexual de tipo "masculino". Dedicada al dios Marte, utilizó instrumentos de hierro y acero, especialmente gongs y espadas. Ese mismo año llegaría el primer LP completo, "Scatology", donde Balance y Cristopherson colaborarían con Stephen Thrower, J. G. Thirwell y Gavin Friday, para buscar formas de recrear en un sentido musical la "transformación espiritual" alquímica de conversión de la materia en oro. 


El proyecto 'Coil'  buscó la manera de comunicar e inducir emociones y estados alternativos de la consciencia a través de la música. Para ello John utilizaría teorías matemáticas del caos, teorías sobre la coordinación de frecuencias en sintetizadores respecto del cerebro, técnicas de composición afectadas por estados de consciencia alucinatorios, con inciensos, colores y entornos adecuados, a través de la sincronización del estudio con el proyecto SETI, o entonando preludios mantra tales como: "Toda tu vida, tu pasado, tus reglas sobre lo que puede y no puede ser, todo forma parte de un largo sueño del que vas a despertar". En "Time Machines", por ejemplo, intentarían recrear estados psicodélicos siguiendo la estela de Terence McKenna, intentando generar un sonido que pudiera transferirnos a los lugares de los hablan sus escritos. 



Se suceden tambien durante esos años mil experimentos personales, desde perros sueltos ladrando en el estudio entre sobredosis de incienso, a cambios radicales de dieta, etc. A pesar de todo, Peter Cristopherson se mostraba preocupado por el hecho de que la gente "sobreanalizara" Coil, cuando muchas veces, "tan sólo se trataba de ruido".



El 13 de noviembre de 2004, con 42 años de edad, John Balance moría al caer accidentalmente desde un primer piso mientras se encontraba seriamente intoxicado por el alcohol. 



8/5/12

Pura intuición






La escala pentatónica está constituida por una sucesión de cinco sonidos diferentes dentro de una octava que no está separada por semitonos. Produce una sonoridad ligeramente oriental. Es muy utilizada en las canciones tradicionales, el hard-rock, el heavy-metal y el blues.



22/4/12

Clase magistral de Víctor Borge.


Son deberes del director de orquesta llevar el tempo, indicar la entrada de grupos instrumentales individuales, marcar los acentos dinámicos y llevar a cabo cualquier otra instrucción relevante dejada en la partitura por el compositor.
También son deberes del director de orquesta coordinar los ensayos y resolver disputas y desacuerdos entre los músicos.


el vals del minuto


Chopin escribe desde Londres a su amigo Grzimala: «Tengo los nervios agotados y no puedo terminar esta carta. Padezco de una nostalgia estúpida; a despecho de mi resignación, no sé que hacer con mi persona y eso me atormenta... Ya no puedo estar triste o feliz; ya no siento realmente nada, vegeto, sencillamente, y espero con paciencia mi fin... ¡Ah, si pudiera saber que la enfermedad no me acabará aquí el próximo invierno!».
Un año más tarde Chopin moría a la edad de 39 años. 

Qué tierna belleza nos devuelven Víctor Borge y Leonid Hambro.